Algete sin cacas

Según un estudio realizado por el Centro de Estudios Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona, los excrementos de los animales de compañía, junto con las colillas de cigarrillos y los papeles publicitarios, son los residuos que más abundan en las calles y que más dificultades presentan a la hora de limpiar las aceras. De las encuestas realizadas en el marco del estudio, existe una coincidencia en que los excrementos son los residuos más molestos y más difíciles de limpiar, provocando un importante impacto en la vía pública.

En el caso de Algete la suciedad producida por los excrementos caninos es uno de los principales problemas con los que se encuentran los servicios de limpieza de Geseral a la hora de mantener nuestras calles en un estado adecuado. La acumulación de estos residuos supone un importante problema higiénico y sanitario. Los vecinos de Algete llevan años pidiendo soluciones y la necesidad de realizar una campaña de concienciación en un pueblo con un elevado censo animal.

Desde enero de 2012 la asociación Barrio Vivo ha pegado carteles por el pueblo en una campaña por mantener los barrios limpios, tratando de concienciar a los vecinos para que recogiesen las cacas de sus perros. Desde la asociación vecinal llevan meses animando a todos los vecinos a que ayuden a la pegadas de carteles para ser un poco más cívicos para que pronto tuviésemos unas calles más limpias, unos jardines más bonitos y transitables y un aire con buen olor.
 

El potencial de la magnífica campaña de Barrio Vivo residía en que eran conscientes de que muchos dueños de perros sí se comportaban correctamente y recogían los excrementos de sus mascotas, pretendiendo con su campaña servir de recuerdo para los que no lo hacían, recordando que el barrio es de todos, y que sería más cívico y solidario que se esforzaran un poco en recoger lo que su perro ensuciaba. Así, todos pasearíamos mucho más contentos y cómodos, y estaríamos más orgullosos de nuestro barrio.

Hoy, varios meses después del trabajo iniciado por los propios vecinos de Algete, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña de información, concienciación y denuncia contra los incumplimientos de la Ordenanza Municipal Reguladora de la tenencia de perros y animales domésticos. En lugar de hacer hincapié en el aspecto cívico, prefieren hacerlo en el recaudatorio, advirtiendo que este tipo de infracciones pueden ser objeto de sanción económica de hasta 300 euros.

Desde Vecinos por Algete queremos reconocer la gran labor inicial realizada por Barrio Vivo en su concienciación con respecto a la recogida de excrementos. También aplaudimos la necesaria campaña institucional proseguida ahora por el Ayuntamiento de Algete, solicitando que no utilicen las medidas sancionadoras salvo en casos de reincidencia o de incivismo claro, pues siempre funciona mejor el método de la enseñanza y concienciación que el del castigo y la sanción.


¿Pagamos IBI por encima de nuestras posibilidades?

En la cafetería, en el mercado, en el parque, en la puerta del colegio… Prácticamente en todos los sitios el tema estrella de las conversaciones algeteñas es el Impuesto de Bienes Locales, y en concreto, la sensación generalizada entre los vecinos de su elevado importe y los pocos servicios e inversiones que el Ayuntamiento de Algete hace a cambio. ¿Pagamos IBI por encima de nuestras posibilidades? En Vecinos por Algete hemos salido a la calle y hemos preguntado a los vecinos que opinan sobre el tema. Os lo mostramos en un video para que vosotros saquéis vuestras propias conclusiones. Después intentaremos profundizar en los pormenores de este complicado y polémico impuesto aportando algunos datos.

El impuesto de bienes inmuebles es un impuesto directo de carácter local que grava la titularidad que tengamos sobre un bien inmueble, ya sea urbano o rústico. Como característica fundamental para la clasificación de los bienes inmuebles, se recurre al Catastro, como órgano con competencia para clasificar los mismos y como fuente de información para conocer las titularidades de dichos bienes inmuebles.

Para determinar la base imponible del impuesto, se toma un valor asignado por el Catastro, según las distintas valoraciones y actualizaciones que se llevan a cabo por este organismo. Esta base imponible tiene una serie de reducciones y aplicaciones de cálculos de tipos para llegar a la base liquidable, en función de las fechas de revisión de valores catastrales o fechas de establecimiento del valor. 

El IBI como tal es uno de los impuestos locales considerados parte de la columna vertebral de las haciendas locales. Su aplicación es obligatoria para todos los Ayuntamientos, contando con las atribuciones plenas de gestión y recaudación de este impuesto. El Ayuntamiento de Algete recauda anualmente unos 8 millones de euros con este impuesto, y ya hemos oido alguna vez quejarse al actual Alcalde que con ese importe no llega ni para pagar las nóminas de los trabajadores municipales (harían falta 2 millones más). Pero no nos engañemos: el IBI, junto con el Impuesto sobre Actividades Económicas, o los que graban la tenencia de vehículos o las plusvalías de terrenos, representa poco más del 60% de los ingresos que recibe el Ayuntamiento de Algete.

En el caso de nuestro pueblo, el principal impacto que repercute en el recibo del IBI es el valor catastral del suelo, ya que el valor catastral de la construcción (el otro componente del valor catastral de un inmueble), es similar al de otras localidades de similares características socioeconómicas. El IBI de Algete es el resultado de una ponencia de valores de junio de 2004. Las revisiones catastrales se distribuyeron a lo largo de 10 años hasta 2014 por medio del ajuste en la base liquidable. Así, el recibo del IBI a pagar es el resultado de multiplicar la base liquidable por el tipo impositivo. El tipo impositivo vigente en 2007 era el 0,47% y el actual es el 0,45% (teniendo en cuenta que el mínimo exigido por la ley es el 0,40% y máximo el 1,10%). Recordemos además que en 2007 el Partido Popular concurrió a las elecciones municipales con la promesa de rebajar el IBI, aún a sabiendas de que había la citada revisión durante 10 años, promesa que evidentemente no ha cumplido ni Inma Juárez, ni su sucesor César de la Puebla, Concejal de Hacienda en ambos mandatos.

El Gobierno de España del Partido Popular estableció además la subida del impuesto por medio del Real Decreto Ley 20/2011 de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera. Los municipios con revisión catastral en 2004, como Algete, fueron obligados a subir su tipo un 6% con un mínimo del 0,50% y del 0,60% respectivamente durante 2012 y 2013, para la mitad de los valores del municipio. Es decir además del ajuste de la base liquidable mencionado, para distribuir en 10 años la revisión catastral, la nueva norma aumentaba el 11,1% el tipo durante 2012 y 2013, para los valores por encima de la mediana.

Recientemente el Ayuntamiento ha anunciado que se ha prorrogado la subida del IBI para 2014 y 2015. El próximo año los tipos impositivos en Algete serán iguales a los del año 2013, con lo que el recibo del IBI de 2014 será todavía superior al del presente año (ya que será el último año de la revisión de 2004). La única posibilidad para que se reduzca el IBI (y ni siquiera es seguro según ha lamentado el Alcalde) pasa por una revisión catastral que ya se ha solicitado, y que entraría en vigor a partir de 2015. Esta ansiada revisión debería establecer unos valores acordes a la situación actual del mercado inmobiliario en España, pero como ya se ha advertido desde el Ayuntamiento, esa revisión puede llevar aparejada todavía más subidas catastrales en alguna zona de nuestro municipio y supondrá un coste adicional para las deficitarias arcas municipales de al menos 300.000 euros.

Con una deuda reconocida de 34 millones de euros en la que cada persona empadronada debería pagar 1.642 euros para saldarla, unos pésimos servicios de transporte público, recortes en educación y mal estado de infraestructuras, unos polígonos industriales agonizando, evidente falta de aparcamientos con improvisadas soluciones en descampados y cauces de arroyos, una reducida oferta de ocio para los jóvenes, aumento de la recaudación al ciudadano por medio de multas de tráfico, unas pésimas instalaciones deportivas e infrautilización de las culturales, unas obras en diferentes puntos del pueblo que no acaban de arrancar… y en definitiva, y como mostramos en el vídeo, con un pueblo en el que la mayoría de los vecinos se queja de lo mucho que paga y lo poco que recibe ¿tú también crees que pagamos IBI por encima de nuestras posibilidades?